La óptica chicharrera

Hubo unanimidad por una vez desde todas las ópticas. La jugada clave del encuentro, la que llegó en el minuto doce, fue penalti. Coincidencia generalizada incluso en la prensa blanquiazul, como en la crónica que traemos a nuestra sección post-partido de la prensa «rival». En este caso es la del Diario La Opinión de Tenerife que firma Carlos Jorge.

cad_ten_01.jpgSi un equipo contabiliza hasta 17 disparos a puerta, la mayoría con mucho peligro, es de suponer que el protagonista de semejante caudal ofensivo fue capaz de resolver a su favor la contienda en cuestión. Pero por suerte para el Tenerife, esa máxima no se cumplió ayer en la Tacita de Plata. Con un sufrimiento descomunal, el conjunto insular sumó un punto en su visita a Cádiz (0-0). La afición amarilla montó pronto en cólera cuando un balón en profundidad no fue interceptado por Pablo Sicilia. Dani se marchó dentro del área e intentó quebrar a Juan Pablo. El cancerbero leonés lanzó a sus pies y derribó al atacante andaluz. Hubo contacto, el bullicioso atacante local se fue al suelo y reclamó penalti, pero Mateu Lahoz le mandó a levantarse (12´). Con una dosis elevada de generosidad habría que catalogar la acción como dudosa, muy dudosa.

 Por cierto, la jugada partió de las botas de Natalio, que sin duda le hubiese sentado mejor el blanco -o azul- de la camiseta del CD Tenerife. Salvo tan comprometida acción, las áreas eran territorios acotados para los profesionales de uno y otro bando. El Cádiz quería un partido de ida y vuelta, y ahí no encontró la complicidad de su oponente, quien prefirió la opción del desgaste. Los de Antonio Calderón perdían chispa y vivían de las apariciones de Natalio. Una pérdida en el centro del campo blanquiazul propició un contragolpe que culminó, con un golpeo de diestra, el ex del Almería, que atajó con seguridad Juan Pablo (23´). El Tenerife dijo aquí estoy yo y con un zurdazo de Hormiga lanzó un primer aviso (24´). El grupo de José Luis Oltra progresaba y cada vez alejaba más al Cádiz de los dominios de Juan Pablo. Incluso, en un error garrafal de César en un despeje, pudo llegar el cero a uno. Blanco se encontró algo desubicado, en el área rival, y casi en boca de gol no fue capaz ni de asistir a Arruabarrena ni de fusilar a Contreras (30´). La jugada se resolvió con un insuficiente saque de esquina a favor del cuadro visitante. Minutos después, Hormiga volvió a entrar en acción para intentar, con un disparo lejano, superar la oposición de Contreras (37´). No fue posible. Por entonces, el Tenerife era mejor que un cada vez más desdibujado Cádiz. Pero con Natalio en el campo… El diez amarillo metió un pase medido al corazón del entramado defensivo chicharrero. Allí encontró al ex bético Dani, pero Juanma, inconmensurable, y llegando desde el costado izquierdo, impidió que los gaditanos festejasen su primera diana de la tarde (41´).

2008-02-10_IMG_2008-02-03_00:46:12_03lo24afot1.jpg A diferencia de anteriores presencias en el lateral zurdo, el onubense cuajó una actuación destacada, que ensombreció algo en la reanudación. La segunda mitad fue sencillamente agónica. El Cádiz apretó los dientes y se convirtió en un auténtico huracán ofensivo. El balón estuvo siempre en su poder y una tras otra fue acumulando llegadas a los dominios del abrumado Juan Pablo. A los 64 minutos, De Quintana ajustó un remate, abajo, que el leonés rechazó. Luego le tocaría el turno a Enrique, muy incisivo en este segundo acto del encuentro (68´). Hasta el debutante Bangoura tuvo su momento, aunque el esférico se perdió fuera por muy poco (70´). El Cádiz abrumaba, avasallaba, y casi pisoteaba a su oponente. Mientras, Oltra tardaba de nuevo una eternidad en mover el banquillo. Fue Antonio Longás quien entró en escena a sólo 19 minutos del final. El momento cumbre del sufrimiento canario llegó con una acción de Natalio, quien cabeceó sobre el poste derecho de un ya superado Juan Pablo (73´). Rubén Rosquete estaba en el campo, aunque la inoperancia ofensiva del Tenerife fue tal que el de Icod casi ni tocó el balón. Al final, con el empate a cero, Juanma, brazos en alto, celebró la consecución del punto. Y motivos tenía para ello. Árbitro: Mateu Lahoz (1), del comité valenciano. Amonestó a Culebras (54´), por derribar a Dani; Gonzalo Vicente (62´), tras una falta a Blanco y a Longás (85´), por derribar a un jugador rival. Goles: No hubo. Incidencias: Ramón de Carranza. Tarde agradable y terreno de juego en irregulares condiciones. Buena entrada, con unos 14.000 espectadores. El canterano Héctor fue el jugador descartado por José Luis Oltra.

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