Alegría moderada

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Prof. Hernández Guerrero

El Profesor José Antonio Hernández Guerrero, que la sepana pasada escribia «Mantener la confianza», en esta pone el contrapunto y escribe dando de nuevo en la clave: «Alegría moderada». Los extremos de los que todos renegamos en privado,  también hay que saber defenderlos en público. Reproducimos artículo que puede leerse en la edición impresa de La Voz de Cádiz.Alegría moderadaPara resumir los sentimientos que experimenté tras el partido que el Cádiz jugó el sábado pasado contra el Español de Barcelona, tomo prestada la expresión condensada que el talento humorístico de Chano de Cádiz popularizó en un cuplé de aquella chirigota ya histórica, Tampax Goyescas. Es natural que un triunfo, sobre todo después de tanto tiempo sin ganar en el Carranza, nos produzca un intenso regocijo, pero hemos de procurar refrenarlo con el fin de evitar que el desbordamiento impulsivo nos imposibilite reconocer que los densos nubarrones aún no se han disipado y que la situación, a pesar de que se ha dado paso hacia arriba, sigue siendo comprometida. Si la ansiedad ante el abismo del descenso puede angustiar a la afición y atenazar al equipo, la euforia prematura puede aflojar la tensión en unos momentos en los que aún queda un escarpado trayecto que recorrer para lograr el objetivo de la permanencia. Confieso que, aún más que el resultado, esta alegría moderada está motivada por el feliz regreso de las jugadas de estrategia y, de manera más concreta, por la acertada actuación de Abraham Paz y de Johnatan Sesma, dos jugadores efectivos, dos piezas claves en los triunfos que el equipo cosechó en las dos últimas temporadas. Si hacemos un poco de memoria, comprobaremos cómo las dos jugadas a balón parado que terminaron en sendos goles eran calcos de otras realizadas en la Segunda División. Recuerden, por favor, aquellas diagonales de Jonathan Sesma, los medidos desplazamientos de balón de Paz y, sobre todo, sus atinados tiros a puerta. Es cierto que el partido no fue tan brillante como los que el equipo jugó contra conjuntos de mayor fuste, pero sí fue más práctico y más eficaz. El Cádiz, sin perder en ningún momento la concentración, aguantó y ofreció la versión más pragmática de toda la temporada. Nos alegramos moderadamente porque la victoria alivia la situación y, sobre todo, porque las afortunadas reapariciones de Paz y de Sesma nos mantienen abiertas todas las puertas a la esperanza. Insistimos nuevamente en que para crear afición hemos de creer en el equipo.

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