¡Manos a la obra!

Con la presentación de Quique Pina como nuevo gestor deportivo del Cádiz Club de Fútbol terminó una incertidumbre que ha tenido parada a la entidad prácticamente desde que se produjo la eliminación ante el Mirandés. Se solventaron, también, algunas de las incógnitas que han propiciado que el club, en el capítulo de incorporaciones, se encontrara parado. Roberto Suárez seguirá en el organigrama, aunque no como Director Deportivo. Por tanto, la composición de la plantilla 2011-2012 no será responsabilidad del asturiano, que no tendrá oportunidad de enmendar el desaguisado del año anterior. Como se preveía. También se supo que Jose González continuará en sus facetas de entrenador. Como se preveía. Incluso, que el Cádiz arrancará la pretemporada tres días más tarde de lo inicialmente dispuesto: en lugar del día once, lo hará el día catorce. Esto ha sido así por la carencia de efectivos para la vuelta al trabajo: sólo se cuenta con siete futbolistas en estos momentos, entre los que incluso, se producirán bajas.Si el anuncio hecho por la RFEF de que la competición en Segunda B arrancará el veintiuno de agosto es bueno, Quique Pina y su equipo tienen por delante cuarenta y cinco días para conformar un bloque ganador, comprometido, sin fisuras, fiable. Cuarenta y cinco días para tener un Cádiz que aspire, en primer lugar, a ocupar la primera plaza del Grupo IV (tarea que no se antoja muy complicada, en vistas de la composición del grupo que se maneja por los medios de comunicación) y, en segundo lugar, a devolver a la entidad a la categoría que le corresponde. Crear un equipo, prácticamente desde cero, reforzando todos los puestos. Es el momento de que se confirme la llegada de los nombres que, en las últimas semanas, han venido sonando con asiduidad para reforzar al Cádiz. Es hora de especular menos y de confirmar más. De que vayan llegando los Aulestia, Yuma, Ikechi, Pedro Barrancos, Martín Ortega, Góngora o Matías Alonso. De decidir qué ocurre con futbolistas que finalizaban contrato la pasada campaña y que bien podrían ser interesantes para la presente, como Moke o Raúl López. De ver cómo acaba el “caso Cifuentes”: si se soluciona o degenera aún más. Es hora de ponerse manos a la obra. De ilusionar a una afición desilusionada, pero fiel como ninguna. Una afición que esperaba la llegada de Quique Pina, deseado por muchos. Deseado, como Fernando VII (esperemos que no acabe la historia igual), Pina dice que llega para quedarse. “La clave está en que la gente se vuelque”, dijo el murciano durante su presentación. Ahora, es el momento de trabajar e ilusionar, para que poco a poco, vaya produciéndose eso.

Autor:Diego Manuel Belmonte

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