Ganas de enredar

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Animo fue lo que recibió ayer el Cádiz. Mucho ánimo. El que ya quisieran otros.Foto: La Voz de Cádiz

Nos hacemos eco en nuestra Sección “Dicen que el amarillo” de la dureza con la que dos medios digitales guipuzcoanos han tratado, en su edición del jueves, lo acontecido la noche antes en Carranza. La sorpresa ha sido porque escriben, sin tapujos, de encerrona, malas artes y de ganas de salir corriendo del estadio (de las gradas). Y decimos sorprende, pues, al menos hasta la fecha, no hemos conocido ninguna queja de los profesionales de la Real Sociedad sobre la actitud del público. Puede ser que a Esquinas lo confundiera su compañero con el banderín. Fue un error que, en el mejor de los casos, le dio un punto al Cádiz. Rafa Guerrero le quitó dos en Villareal y aquí no se habló de encerrona ni de malas artes de Pellegrini.En fútbol es difícil ser objetivo, pero si la Real Sociedad se dejó dos puntos ayer en Cádiz no fue por culpa de la afición cadista. Lo perdieron ellos en el 92, sí, pero lo perdieron incluso perder todo mucho antes. O incluso hasta después. Reproducimos extracto de lo publicado:  022.jpg Si la Real Sociedad se dejó dos puntos ayer en Cádiz  no fue por culpa de la afición cadistaFoto: La Voz de Cádiz Noticias de Guipúzcoa Y es que todavía hay que escuchar tonterías de que el Cádiz merece estar siempre en Primera por su afición. El infierno que tenían preparado a los blanquiazules no se olvidará nunca. Sobre todo los que tuvimos la mala suerte de estar en el campo. Porque fue una auténtica encerrona. Desde el minuto 1 hasta el 95. […] no menos lamentable fue la actitud de los jugadores gaditanos, que empequeñecieron a la de los del Sevilla. Al lado de éstos, Navarro es una hermanita de la caridad. Se puede entender que se jugaban el descenso, algo de lo que probablemente no se van a escapar, pero su lema «sí, sí, sí, lo vamos a conseguir» no se puede llevar a la práctica con esas malas artes, repartiendo patadas y codazos sin parar y presionando al árbitro hasta límites insospechados. [..]La ofensiva total de los amarillos propiciaba toda clase de oportunidades y provocaba que su afición se fuera calentando y creara una atmósfera irrespirable. Si desde la grada daban ganas de salir corriendo del estadio, no quiero ni imaginar lo que sería en el campo.Diario Vasco (Iñaki Izquierdo) ¿Que cómo jugó la Real? No pudo jugar. Esquinas no le dejó. Los aficionados del Cádiz, tramposos como su equipo ayer, salieron festejando el empate del Carranza, el mismo estadio en el que acababan de completar una gran obra de teatro haciéndose las víctimas, sabedores, público y colegiado, de que sin la exactísima actuación del trencilla madrileño la victoria sólo podía haber sido visitante. Lo cierto es que (el árbitro asistente) cumplió su papel de auxiliar a la perfección, ya que fue el cómplice necesario para que Esquinas Torres redondease una impecable actuación prevaricadora -la falta más grave que puede cometer un juez- contra la Real ayer en Cádiz.

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