Tablas en Granada

El empate debe hacerse bueno el próximo fin de semana.

El Cádiz no consigue vencer en su tercera visita al filial granadinista, empata a un tanto, pero el punto conseguido bien puede darse por bueno dado como se desarrolló el encuentro, marcado ya desde el minuto cuatro, quizás de forma premonitoria, por un clamoroso error al alimón entre Cifuentes y Garrido que propiciaba el gol de Richard Boateng, el 10, y capitán rojiblanco.

No se había llegado al minuto cinco cuando un balón colgado desde la derecha de Alberto Cifuentes, era blocado por esta sin aparente oposición. Incomprensiblemente y cuando lo tenía en su poder el balón se le escapa tras chocar con Jon Ander Garrido y es Boateng, casi sin querer y con la cabeza el que lo empuja a la red, no sin antes Aridane, que salía de titular, hiciera un último esfuerzo por evitar el gol.

Sin embargo, el Cádiz reaccionó pronto y  el minuto once, David, el portero local concede un saque de esquina por error y tras su ejecución por Hugo Rodríguez, otra de las novedades que introdujo Claudio, era el otro capitán, Josete, el que se adelantaba a la defensa y portero y metía el balón entre las redes. Quedaba un mundo y el Cádiz había hecho quizás lo más difícil, reponerse con prontitud del error inicial.

Poco a poco se fue viendo que no estaba el cuadro de Claudio con la chispa necesaria. El Granada B, quizás el rival con mayor poderío físico del grupo IV, era casi infranqueable en el cuerpo a cuerpo. Destacaba sobre todo el mediocentro Uche y también detrás la pareja de centrales formada por Alex Carmona y Morante. No hubo grandes ocasiones de gol hasta el descanso, en un periodo donde en ningún momento llegaron a asociarse Machado, Kike Márquez y Güiza, siendo este último un llanero solitario en el ataque cadista. Detrás, sufría, y mucho, Cristián en el lateral, sobre todo porque Aridane tuvo tres pérdidas que bien podrían haber acabado en otro final en otras circunstancias.

Tras el descanso, el encuentro continúo con mismos derroteros y a medida que fueron pasando los minutos el empate pareció no dejar descontento a ninguno de los dos, si bien tanto uno como otro entrenador movieron el banquillo buscando el segundo gol. El Cádiz merodeó el área de un nervioso David, pero casi sin tirar entre los tres palos, mientras que en los minutos finales fue Cifuentes quien se resarció con creces del despiste inicial e hizo el paradón de la tarde a un disparo a quemarropa de Nabil, el extremo belga-marroquí que precisamente debutaba en los locales y que salió al terreno de juego ya avanzado el segundo periodo.

No fue en definitiva un buen partido de los de Claudio. Abel Gómez y Güiza, que jugaron ambos el partido completo, estuvieron ausentes en la práctica y eso el equipo lo notó, donde tampoco hombres como Kike Márquez o Machado lograron en ningún momento superar la barrera defensiva rojiblanca.

 

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