Miguel Rivera, un malagueño en Granada

g74_miguelrivera.jpg En su época en Aguilas. Lo dejó sexto el año pasado.

Conoce al entrenador del próximo visitante.

El «mister» del próximo visitante de Carranza, Granada 74 SAD, es nuevo en el club del barrio del Almanjáyar. Sin embargo, Miguel Rivera Mora, que así se llama está asentado en el grupo de los que más experiencia atesora de la categoría.

 

De 47 años, Miguel Rivera firmó este pasado verano. Marcos Alonso acabó su contrato en junio y con el descenso, Carlos Marsá fue de las primeras decisiones que tomó, incluso antes de la de anunciar el acogimiento de su club a la famosa ley concursal. Rivera acababa de realizar una gran campaña en el Aguilas CF murciano. Un sexto puesto en la entonces recién finalizada temporada 2007-08 en el Grupo IV de la Segunda B. Un muy buen trabajo en un club que a punto estuvo de colarse para disputar la fase de ascenso.

 

Málaga, Jaén, Sevilla y Granada. Cuatro provincias andaluzas donde ha forjado una extensa carrera. A ellas hay que unir un periplo en Melilla, también en el grupo IV. Sus primeros pasos como entrenador lo dio en la cantera malacitana, en el ya desaparecido Puerto Malagueño. Continuó en el Torremolinos (Tercera) y también pasó un tiempo en el filial del Málaga. De su tierra emigró a Jaén. Allí subió al Linares a Segunda B, y también entrenó al Torredonjimeno. A partir de ahí, y ya con un buena carta de presentación obtuvo los banquillos de equipos competitivos, como siempre han sido el Cartagonova, el Mellilla, el Ecija y el último, el ya referido paso por el Aguilas murciano.

 

Rivera en el G74 se va a encontrar uno de los presupuestos más bajos de la categoría. Con la marcha de Xisco Nadal el cuadro de Marsa sólo cuenta ya con Curro Montoya como único superviviente de la plantilla con la que descendió de Segunda. Una incertidumbre que no asusta a Rivera, según declaró en su presentación. no conozco la palabra miedo en el mundo profesional». «Todo tiene solución. En Cartagena ya viví hace algunos años un máster de cómo encontrar soluciones a los problemas. Se necesita ilusión y ser optimista y positivista»,

Por lo pronto, el debú en la Ciudad Deportiva Granada 92, no pudo ser mejor. Pese a que tuvo que sufrir en el segundo periodo, dio buena cuenta del siempre peligroso filial bético, este entrenado por otro entrenador con «pedigrí», el catalán Nogués. Dos goles a uno, un resultado para sonreir y empezar con buen pie una temporada en la que el objetivo es no pasar apuros, sin descartar nada. Como esquema táctico, en las últimas temporadas suele ser fiel de inicio 1-4-1-4-1. Será con el que salga en Carranza también.

 

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