Zarpazo en el Sardinero

  rac_cad_04.jpgrac_cad_07.jpgEl 11 de Septiembre de 2005 el Cádiz y el Amurrio jugaron en los Campos de Sport de El Sardinero. Como viejos amigos de la escuela que han tenido fortunas distintas, ambos equipos se cruzaron cuatro años y medio después de que el Amurrio fuera testigo de uno de los días más amargos de la historia del cadismo, cuando el gol que esperábamos del Zamora sólo llegó en nuestras alucinaciones.Ahora, en 2005 Cádiz y Amurrio se encontraron en Santander, pero mientras que el Cádiz jugaba ante 12.500 espectadores, entre los que se encontraban los jugadores de la plantilla del Amurrio, el humilde equipo vasco disputó su partido ante poco más de 1000 personas, sin ningún integrante del equipo cadista. Mientras que el Amurrio jugó la tercera jornada de la liga de 2ª B, frente al filial del Racing, el Cádiz, como equipo de Primera, ganó su primer partido de la temporada.   rac_cad_03.jpg La victoria amarilla se construyó sobre el mimo equipo del año pasado al que sólo se sumó Estoyanoff en el minuto 57. De los «trece campeones más Estoyanoff» (nunca más diré lo de «el once de Chapín»), destacó el trabajo de Fleurquin, la actuación de Armando y la chispa de Estoyanoff.El Cádiz salió enchufado al encuentro siguiendo las desequilibradas galopadas de Enrique. Sin embargo, el primer golpe lo dio Oli con un centro que no encontró rematador por muy poco. El Racing adelantó la línea de presión y, poco a poco, de la mano de la calidad de Dalmat, se fue haciendo con el dominio del partido. No obstante, era un dominio baldío porque el Cádiz controlaba la situación gracias a la labor de Fleurquin. El miedo sólo nos golpeó en dos ocasiones, ambas por medio de Aganzo que se encontró con Armando, primero en una jugada posteriormente anulada por fuera de juego y, después, en un contraataque en el que sólo ante el vasco, el novio de Milene -presente ayer en El Sardinero- estrelló el balón en el portero cadista.rac_cad_06.jpgEl Cádiz no se aturdió y Fleurquin, atento a los problemas que creaba Dalmat, algo mediatizado, no obstante, en la banda izquierda, se encargó de anularlo y el francés fue desapareciendo poco a poco. El Cádiz se relajó y una internada de Varela estuvo a punto de ser rematada por Sesma, inédito hasta el minuto 84.Tras el descanso el partido se abrió y, consecuentemente, se animó. La primera ocasión de Oli a centro de Enrique encontró respuesta en un testarazo del recién ingresado Raul que mandó el balón al lateral de la red. Sesma tuvo otra ocasión clarísima cuando estuvo a punto de llegar a un balón bombeado sólo delante del, hasta ese momento inédito, Aouate. rac_cad_02.jpg   La entrada en el campo de Antoñito, Melo y Estoyanoff hizo que el Cádiz se parapetara bajo el paraguas de Fleurquin y saliera enganchado al contraataque en la moto del Lolo. El Racing tenía el balón pero el partido parecía controlado. Sólo un resbalón de Paz propició que Antoñito se plantara sólo ante Armando, pero el sevillano, como antes Aganzo no logró superar al de Sopelana.rac_cad_05.jpgEl dominio se iba haciendo más asfixiante y Raul López evitó el gol en un disparo de Antoñito. Dalmat reapareció de las tinieblas para lanzar el balón al lateral de la red cuando lo tenía todo para marcar. La salida de Bezares por el desfondado Suárez puso fin al agobio. El Cádiz se rehizo por el apoyo que de Guadiaro aportó al impresionante trabajo de Fleurquin. No obstante, el empate no parecía mal resultado cuando Espárrago cambió a Oli por Manolo Pérez, aunque el Cádiz seguí ateniendo comodidad para salir a la contra. Estoyanoff corría por su banda pero no lograba desbordar al violento Pinillos hasta que en el minuto 84 logró, por fin, disparar con peligro. Aouate despejó el balón y Sesma, de repente, despertó del letargo en el que estaba sumido -ofensivo, que no de trabajo- para empujar el balón al fondo de las mallas. Los tres puntos estaban en la mochila pero había que cerrar la cremallera.Los diez últimos minutos fueron un auténtico suplicio. Dalmat, Casquero y Antoñito estuvieron a punto de marcar pero Armando, Raul López, Varela y De Quintana salvaron las ocasiones. El Cádiz respondió con un par de contraataques mal finalizados por Pavoni y Manolo Pérez, que junto con Sesma fueron los más flojos de los catorce jugadores amarillos.El suplicio acabó y volvimos a Cádiz con los tres primeros puntos de la temporada y la sensación de que «ridículo» no es palabra del diccionario cadista para la temporada 2005/2006. Atrás se quedó nuestro viejo amigo Amurrio jugando contra el Racing B.

Autor:Ccapital

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