El Cadiz pierde también en Carranza

cad_cas_02.jpgEscalante ha vuelto.He vuelto a verlo. Creía que era sólo un mal recuerdo que había dejado atrás en la oscura noche de los días que nunca debí vivir y que nunca volvería, pero esa sensación de desazón, frustración e impotencia me ha vuelto a invadir en la preferencia del estadio Carranza. Hacía casi cinco años que no veía a un Cádiz tan ramplón, inoperante, desquiciado y patético en el césped de Carranza. Y he vuelto a verlo.Quien pensara que ante el Almería el Cádiz de Oli había tocado fondo, se equivocaba. Llegó Salamanca y el equipo fue capaz de hacerlo aún peor. ¿Se podía caer aún más bajo que en El Helmántico? La respuesta ha sido sí. En Cádiz y ante el Castellón, los amarillos han rizado el rizo de la mediocridad y la falta de criterio. Quien piense que más bajo no se puede caer, que espere: esta semana Oli y sus chicos se van de gira por el levante españolLos jugadores agraciados en el sorteo que Oli realiza antes de empezar los partidos han sido Enrique y Sergio Rodríguez. Al riojano le ha tocado el premio principal y ha pasado, directamente, del césped a la grada. Para el asturiano los dos eran los culpables de la derrota en Salamanca, quizá porque aún no sabe conjugar el verbo dimitir.cad_cas_03.jpgFútbol, lo que se dice fútbol, hoy en Carranza ha habido poquito y todo lo ha puesto el Castellón. Sin demasiados aspavientos, pero bien plantado y sabiendo aprovechar los errores del rival, los castellonenses le han dado un auténtico meneo a un Cádiz del que lo mejor que se puede decir es que tiene muy difícil empeorar la imagen mostrada en este partido.Pronto se vio que el Cádiz iba a seguir la línea de los partidos anteriores y que el Castellón lograría los tres puntos. Un desastre defensivo entre Paz, Bezares y Armando dejó el balón en los pies de Natalio que hizo el 0 a 1 cuando apenas llevábamos diez minutos de encuentro.Supongo que Oli hablara de errores individuales para desviar culpas y aferrarse al cargo unos días más. El problema, sin embargo, no fue el gol, sino la sensación de nulidad que dio el Cádiz ante lo que parecía la Juventus de Castellón. Con Mario Rosas dominando a Bezares y Fleurquin, Xavi Moré desquiciando a Velázquez y Nakor revoloteando entre los centrales cadistas, cada vez que la pelota la tenían los de La Plana la sensación de peligro era clara. Por el contrario, el Cádiz tenía como único juego el pelotazo de la línea de defensas (o directamente de Armando) para que De Paula y Cacique la pelearan. No había capacidad de reacción. Hubo ganas (o esa otra palabra que se utiliza), al menos durante un rato, pero con eso no basta para ganar en Segunda División. Al menos no en la situación de coma profundo en la que está el Cádiz de Oli, actualmente.cad_cas_04.jpgPara contribuir al desatino general, Oli buscó su expulsión y la consiguió. Tuvo que marcharse detrás del banquillo, pero ni siquiera su ausencia, colmada por el exentrenador de la Gimnastica de Torrelavega y la Cultural Leonesa y exojeador del West Ham sirvió para que los amarillos reaccionasen. El Cádiz seguía igual de tedioso y sólo remató una vez en toda la primera parte. Lo hizo De Paula por encima del larguero.El segundo gol de los castellonenses tenía que llegar. Y llegó en el descuento. Un córner en el área cadista en la que la tocan todos los jugadores del Castellón que quieren antes de que Mora se decida a poner el balón en las redes de Armando. Cero a dos y partido entregado.Porque la segunda parte fue una auténtica pantomima. El Cádiz parecía reaccionar por el empuje de Nano pero era todo un espejismo. La superioridad del Castellón era tal que dejaba jugar al Cádiz al que le duró el ataque lo que le duró el fuelle a Nano, unos quince minutos. Que nadie vaya a pensar que el Cádiz asedió el área levantina. Si somos generosos tuvo dos ocasiones en toda la segunda parte.Individualizar el desastre cadista es difícil y un poco injusto. Lo que parece increíble es que el Cacique Medina, Jesuli Velázquez y Fernando Morán sigan jugando en un equipo profesional. El primero no dio una a derechas en todo el partido (de hecho, creo que desde que jugó en el Santiago Bernabeu no ha vuelto a dar una a derechas) y se está ganando un billete de vuelta a Montevideo, si es que alguien allí lo sigue queriendo. El segundo fue superado todo el partido por Moré, al que sólo pudo parar de forma violenta. El árbitro le perdonó la expulsión hasta en tres ocasiones. cad_cas_01.-jpgDe Fernando Morán, poco más que decir. Un jugador al que el Racing de Santander del año pasado no quería, no puede venir a solucionar nada en Cádiz. Si no fuera porque es el Cádiz el que está por medio, su papel de revulsivo sonaría a chiste. No es que los demás estuvieran mejor: Fleurquin, Paz, De Quintana, Sesma, Enrique Pavoni, todos pusieron su granito de arena para el desastre general, pero a éstos aún les da el crédito que se ganaron en el pasado, cuando Oli no era entrenador del Cádiz.Lo mejor, o lo peor según se mire, de la segunda parte fue que el Cádiz no acabó goleado. El Castellón acumuló ocasiones clarísimas y demostró parte de las carencias ofensivas que se le achacan. De todos modos, pocas veces encontrarán los castellonenses un camino tan llano como el de hoy en Carranza.El Cádiz sigue hundiéndose y la afición no sabe a qué atenerse. Para colmo, el numerito de Armando cuando acabó el partido contribuye a desestabilizar más a un entorno que sólo pide que le devuelvan lo que le están robando: la ilusión. Si no hay reacción desde la Junta Directiva, la cosa está clara: pastillas para la tensión y una visita al Cuvillo el año que viene. Al menos, volveremos a ver a Roberto Suárez.

Autor:JG del Valle

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