Atasco de ideas

cad_mallo_09.jpgAtasco de ideas, de los gordos y generalizado el que tuvo ayer el Cádiz CF en su encuentro contra el Mallorca. Y es que ninguno de sus futbolistas, ni su cuerpo técnico atinaron a dar con la tecla que hiciera que los puntos se quedaran en casa, al menos uno.

Y eso que el encuentro comenzó en positivo ya que en el minuto 8 De Quintana y Enrique nos hicieron recordar aquel Dream Team barcelonés y emularon tanto a Koeman como a Romario, firmando un tanto de bellísima factura.

Antes (min.5) Arango estuvo apunto de adelantar al equipo bermellón pero su cabezazo se encontró con la excepcional intervención de Armando.

A raíz del gol de Enrique, el equipo gaditano siguió jugando de igual forma, y se alternaban llegadas sin peligro por ambos lados, hasta que en el minuto 26 un infantil error de Raúl López, que no calculó bien, dejó el balón en los pies de Doni, y este regalo un centro blandito al ariete Víctor, quién remató como hace tiempo no se ve por Carranza a un ariete, de bolea, machacando inapelablemente a Armando.

Este golpe lo acuso el equipo cadista, que pese a tener mayor tiempo el balón en su poder, no lo traducía en ocasiones claras.  

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 Atasco de ideas.

Casi al final del primer tiempo el centrocampista Pereyra dejó a su equipo con un jugador menos ya que se auto expulsó con dos entradas merecedoras en justicia de amonestación (min. 19 y min. 39) y que el colegiado valenciano Lizondo Cortes, castigó como tales.

La primera parte terminó con un resultado justo, ya que ni uno ni otro equipo habían hecho más méritos que el otro, pero con la esperanza para la parroquia gaditana de que con superioridad numérica fuese más fácil abrir la lata mallorquina.

En la segunda mitad apareció en el campo Iván Ania por un supuestamente “tocado” Pavoni y fue el tandem asturiano Ania-Oli el que pudo volver a desnivelar el marcador en el minuto 49 cuando un centro desde la izquierda del centrocampista lo remató Oli y el balón salió desviado lamiendo el poste defendido por Prats.

Esa fue la más clara ocasión del Cádiz en el segundo tiempo. Poco después Fleurquín lo intentaba disparando desde fuera del área pero Prats despejaba a saque de esquina.

Los minutos pasaban y quedaba cada vez más claro que el equipo amarillo estaba totalmente “ennortado”, como se dice por estos lares. Suárez ni cortaba ni entregaba, Sesma no aparecía, y la labor de desgaste de Oli no era aprovechada. Espárrago sacó del campo a Suárez dando entrada acad_mallo_07.jpg Estoyanoff, que se pegó a la derecha, mandando a Enrique a jugar de mediapunta. Este cambio, que en principio pretendía en buena lógica maximizar las opciones ofensivas, provocó el efecto adverso ya que “Lolo” firmó una de sus peores actuaciones hasta la fecha y Enrique que había sido hasta ese momento el principal arma ofensiva del equipo no logró adaptarse a su nueva posición.

A raíz del minuto 65 el técnico argentino se percata de que la empanada no es mallorquina sino cadista y mete en el campo a Farinós por un desacertado Jonas y tres minutos más tarde a Yordi por un muy desgastado Víctor, ambos cambios con muy mala pinta.

Con el 1-1 en el marcador es Borja quién está a punto de marcar (min.78) de fuerte chut de falta desde fuera del área, pero su lanzamiento sale desviado por poco.

Ya casi todos esperábamos que saliera Nenad como ultimo refuerzo atacante para intentar desnivelar el marcador, y eso pareció que iba a decidir Espárrago cuando mando al balcánico a despojarse del chándal, pero inexplicablemente cambió de planes y dejó al croata con un palmo de narices y seguro, “acordándose de sus castas uruguayas”. Sorprendentemente fue finalmente Benjamín quién salió al campo en sustitución de Abraham Paz.

De ahí al final reseñar que en esta ocasión el fantasma de Mágico González no fue cadista sino mallorquinista, ya que el gol de falta directa recordó a cómo las clavaba el salvadoreño hasta en la forma de golpear el balón.

Como lecturas del partido vimos que el equipo anduvo falto de ideas, con un alarmante bajón físico, ya que sólo a Enrique se le vio que fuera a una velocidad superior. Alarmante el mal partido de Roberto Suárez, Jonathan Sesma y la inseguridad de Raúl López. Si a esto añadimos que Víctor Espárrago tampoco supo leer el encuentro a lo largo del mismo, y que no acertó con los cambios, se entiende el resultado, que considero justo.

De todas formas no hay que rasgarse las vestiduras y menos cuando te vencen en buena lid. El Mallorca no jugó mejor que el Cádiz, pero sí de forma más inteligente. 

Autor:Heratore

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