El mundo del balón está medio loco. ¡Anda que no!
Enrique Martín Monreal, el navarro, toda una institución en
sus tiempos de extremo zurdo en uno de los mejores Osasuna de la historia, no
da crédito. Desde que el entrenador pamplonica dejara al Xerez al finalizar la
temporada 2004-05, concretamente en el partido que certificaba el quinto
ascenso cadista a Primera división, estaba ligado al club rojillo, su casa.
Buen conocedor de la categoría, ha dirigido en Segunda a
Leganés, Burgos, Terrassa, Xerez o Numancia. Hombre visceral ya hace un año
rechazó una suculenta oferta del Elche antes precisamente de que David Vidal
terminará firmando por los franjiverdes. Eso fue la liga pasada. En esta, la
situación ha vuelto a repetirse, aunque fue el Deportivo Alavés quien pensó en él
tras el cese de Yosu Uribe. Sin embargo, con contrato en vigor en el filial de
Osasuna, prefirió (o no lo dejaron)
asumir un proyecto interesante muy cerca de su Pamplona natal. no me arrepiento de
no haberme marchado. Tomé una decisión, dejé una oferta importante y
hoy puedo estar con la cabeza bien alta. No me tiré del barco han sido sus palabras hoy cuando ha acudido a despedirse.
En Osasuna toda la dirección deportiva está en manos de
exjugadores, a la par que compañeros suyos en épocas anteriores. El director es
el exlateral Angel Martín González. Entrenador del primer equipo es Cuco
Ziganda, mientras que Angel Merino, otro exrojillo, entrenaba a los juveniles.
Y decimos que entrenaba, pues Merino va a sustituir a Enrique Martín que ha
sido destituido.
Lo curioso y sorprendente no es tanto por ser un entrenador
que cae, que es claro que no lo es. Sorprende que no lo dejaran marchar al Alavés
hace dos meses y que ahora no valga para el filial. El caso es que es la
primera vez en 30 años en los que el Promesas juega en categoría nacional en
que un técnico no acabe la temporada, incluyendo los casos de descenso, que
también los ha habido. Enrique Martín sigue haciendo historia en Osasuna. Pronto lo veremos de nuevo en los banquillos de plata. Y si no. Al tiempo.